25/08/2026
Si tu perro se escapa, lo peor que puedes hacer es correr detrás de él, gritarle o intentar atraparlo a la fuerza.
¿Por qué? Porque puede interpretarlo como un juego o sentirse perseguido y correr todavía más lejos.
¿Qué hacer?
Mantén la calma y evita perseguirlo.
Aléjate ligeramente o corre en dirección contraria para despertar su interés.
Usa una voz alegre y familiar.
Agáchate o ponte de lado para no parecer una amenaza.
Si tienes premios, juguetes o algo que le resulte atractivo, utilízalos para conseguir que se acerque.
Cuando vuelva, evita retarlo. Premia el regreso para que aprenda que volver contigo siempre es una buena decisión.
Y algo fundamental: el llamado se entrena antes de que ocurra una emergencia.
Un perro que responde a su tutor no aprende esto el día que se escapa. Se construye con entrenamiento, vínculo y práctica constante.
Guarda este consejo. Puede hacer la diferencia cuando más lo necesites.