20/09/2025
El carcinoma de células escamosas es un tumor maligno que se origina a partir del epitelio escamoso de la piel y mucosas. Se caracteriza por ser localmente agresivo, con gran capacidad de invasión y destrucción de tejidos, aunque su índice de metástasis es bajo en comparación con otros cánceres. Afecta con frecuencia a perros y gatos, sobre todo en zonas con poco pelo o sin pigmento, donde la piel queda más expuesta a la radiación solar.
La principal causa asociada a su aparición es la exposición crónica a la radiación ultravioleta, por lo que se observa más en animales que viven al aire libre en climas soleados. También se ha vinculado con procesos inflamatorios crónicos, cicatrices antiguas o heridas que no cicatrizan. Los gatos de pelaje blanco tienen mayor riesgo, siendo las orejas, el plano nasal y los párpados sitios de predilección, mientras que en perros suele presentarse en abdomen ventral, escroto y mucocutáneas.
Clínicamente se manifiesta como lesiones ulceradas que no sanan, placas enrojecidas, engrosadas y dolorosas, o masas sangrantes con tendencia a formar costras. Estas lesiones progresan lentamente pero de manera destructiva, comprometiendo estructuras locales importantes. El diagnóstico definitivo requiere una biopsia e histopatología, aunque la citología puede orientar la sospecha. Además, es necesario explorar ganglios linfáticos y pulmones para descartar metástasis.
La importancia clínica del carcinoma de células escamosas radica en su impacto sobre la calidad de vida del paciente. Aunque rara vez produce metástasis, el crecimiento invasivo genera dolor, pérdida de función y desfiguración. El pronóstico depende en gran medida de la localización y del momento en que se detecta; un diagnóstico temprano ofrece mayores posibilidades de control y de mantener el bienestar del animal.
En comentarios dejo la imagen real de este caso.
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