08/08/2026
Coprofagia Canina
La coprofagia se define formalmente como la ingestión voluntaria de materia f***l, ya sea de origen propio (autocoprofagia), de animales de su misma especie (intraespecífica) o de otras especies (interespecífica, siendo muy común la atracción por las heces de gato o herbívoros).
Si bien es un comportamiento fisiológico normal y transitorio en perras lactantes para mantener limpia la zona de nidación y proteger a las crías de los depredadores, en el resto de los casos constituye un motivo de consulta veterinaria frecuente que requiere un abordaje clínico e integral.
🔍 Tipos y Clasificación
Autocoprofagia: El canino consume sus propias heces.
Coprofagia intraespecífica: Ingestión de excrementos de congéneres (otros perros con los que convive o del entorno).
Coprofagia interespecífica: Consumo de heces de otras especies (gatos, conejos, caballos), usualmente motivado por la alta palatabilidad debido a restos de proteínas no digeridas.
⚠️ Etiología: ¿Por qué se produce?
Las causas se dividen principalmente en dos grandes ramas.
1. Causas Médicas y Orgánicas
Insuficiencia Pancreática Exocrina (IPE): Una de las patologías orgánicas más frecuentes, donde el animal presenta una voracidad extrema pero no gana peso debido a la incapacidad de digerir los nutrientes.
Trastornos de malabsorción o maldigestión intestinal: Patologías que alteran el aprovechamiento de los alimentos.
Parasitosis intestinales severas: Infestaciones que compiten por los nutrientes y generan carencias.
Carencias nutricionales y metabólicas: Dietas hiperrestrictivas, desequilibrios vitamínicos (déficit de complejo B) o enfermedades como diabetes mellitus e hiperadenocorticismo (Cushing) que cursan con polifagia.
2. Causas Comportamentales y Ambientales
Estrés, ansiedad y aburrimiento: Animales sometidos a confinamiento prolongado, falta de estímulos mentales o carencia de paseos adecuados.
Búsqueda de atención: Si el tutor reacciona de manera exagerada o castiga al perro, este puede interpretar la acción como una vía rápida para captar su atención.
Manejo inadecuado del espacio o castigos mal canalizados: Perros que defecan en lugares inapropiados y, por temor al castigo del tutor, ingieren las heces para "ocultar la evidencia".
Aprendizaje por imitación u olfateo exploratorio: Comportamiento común en etapas de cachorro durante la exploración del entorno.
🩺 Sintomatología Asociada y Riesgos Clínicos
Además del acto en sí, es vital vigilar si la coprofagia viene acompañada de otros signos clínicos que delaten una enfermedad subyacente:
Pérdida de peso o incapacidad para engordar a pesar de comer con voracidad.
Diarreas crónicas, esteatorrea (grasa en heces) o cambios drásticos en la consistencia de las deposiciones.
Decaimiento o signos de dolor abdominal.
Riesgos sanitarios: La ingesta continua de detritus expone al paciente a contraer enfermedades infecciosas graves (como parvovirus) y parasitosis internas recurrentes (como Giardia o lombrices), además de sobrecargar su organismo con toxinas.
💊 Protocolo de Tratamiento Veterinario
El abordaje terapéutico debe ser multidisciplinario y adaptado al diagnóstico previo:
Descarte Clínico: Realizar analíticas sanguíneas, coproparasitológicos y evaluación de la función pancreática para descartar patologías orgánicas.
Tratamiento Específico: En caso de IPE o problemas de malabsorción, se pautan suplementos con enzimas digestivas y dietas de alta digestibilidad.
Modificación de la Dieta y Aditivos: Uso de complementos nutricionales o sustancias de uso veterinario (a base de extractos vegetales o enzimas) que otorgan un sabor y olor sumamente desagradable a las heces, disuadiendo su ingesta.
Enriquecimiento Ambiental y Conductual: Incrementar la actividad física, los juegos de olfato, evitar el aislamiento y trabajar con refuerzo positivo mediante comandos de obediencia como el "deja".
Higiene estricta: Retirar las deposiciones de forma inmediata para romper el hábito visual y olfativo del animal.