14/01/2026
El Consejo Profesional de Médicos Veterinarios expresa con claridad que el disenso, la crítica técnica y el intercambio profesional son siempre bienvenidos cuando se realizan desde el respeto, la evidencia científica y la ética.
Sin embargo, el acoso, la difamación, las amenazas, la descalificación personal y la exposición pública malintencionada no lo son, y constituyen una forma de violencia profesional.
El hostigamiento no solo afecta a quien lo recibe, sino que deteriora la calidad del sistema de salud veterinaria, genera miedo, y perjudica directamente a los pacientes.
El cuidado de la salud animal merece debate, ciencia y ética —no violencia ni linchamientos virtuales.
Esta institución repudia tales actos y acompaña a aquellos profesionales que en estos momento los sufren.