22/06/2026
Roxy tiene siete años y vive en un refugio de West Palm Beach, Florida. Su vida anterior es un misterio que quedó atrás en un centro de control animal desfinanciado. Ahora, bajo el cuidado de la Peggy Adams Animal Rescue League, esta perrita ha desarrollado una estrategia que rompe el corazón de todos sus cuidadores. 😢
Cada vez que un posible adoptante camina frente a su perrera, Roxy corre de inmediato, toma su juguete de peluche favorito con la boca y se lo presenta al visitante a través del cristal. Pero tristemente los días pasan, las personas siguen su camino y ella se queda sola sosteniendo su peluche.
A menudo, los visitantes ignoran a los perros mayores. Mara Gleason asegura que hace esto solo para captar atención. En cuanto logra que alguien entre a acariciarla, Roxy suelta su juguete al instante y se entrega a los mimos.
¿Pero por qué siente la profunda necesidad de usar siempre un juguete como intermediario?
Resulta que esto va mucho más allá de un simple intento de juego. Según el American Kennel Club (AKC), llevar un juguete en la boca al saludar es un comportamiento de desplazamiento emocional. Esta acción ayuda a los perros a canalizar su exceso de entusiasmo o ansiedad social. Al sostener un objeto, su cerebro libera endorfinas que los relajan y autocalman, comunicando pacíficamente un profundo deseo de conexión con el humano.
Roxy intenta aliviar su ansiedad de ser ignorada, rogando en silencio por una familia que decida quedarse. ❤️