06/08/2026
Hoy, en el Día del Veterinario, podríamos hablar de nosotros. Pero preferimos hablar de Homero 🐶 y su familia
Con sus 11 años, Homero llegó derivado a nuestro hospital con un cuadro de convulsiones de muy difícil control.
Tras un gran esfuerzo, fue posible realizar una resonancia magnética que permitió arribar al diagnóstico presuntivo de un meningioma (tumor cerebral benigno). Se realizó una interconsulta con un neurocirujano en Capital Federal para evaluar una posible cirugía.
Sin embargo, Homero nunca logró compensarse lo suficiente para poder afrontarla. A pesar de todos los esfuerzos y de cada alternativa evaluada, su estado fue deteriorándose progresivamente. Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para darle una oportunidad, pero, a veces, la medicina encuentra sus límites.
Y es en esos momentos cuando aparece una parte igual de importante de nuestra profesión: acompañar.
Acompañar con honestidad, respeto y empatía. Estar presentes cuando una familia atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida, procurando siempre el mayor bienestar para su compañero.
Hace apenas unos días, su familia volvió al hospital para acercarnos un presente y también, compartieron una reseña que nos emocionó profundamente:
"No tenemos palabras para agradecer el trato, el profesionalismo y el respeto con el cual trataron a nuestro perro Homero y a nosotros como familia. Nos acompañaron con sinceridad y amor hasta el último minuto. Sin dudas, volveríamos a confiar en ellos."
No existe un reconocimiento más grande para quienes elegimos esta profesión.
Ser veterinario no siempre significa poder cambiar el desenlace. Pero sí significa hacer todo lo posible, médica y humanamente, estar presentes y acompañar hasta el final.
Gracias, Homero, por la huella que dejaste en todos nosotros.
Y gracias a tu familia por recordarnos, con sus palabras, por qué elegimos esta profesión 💜
¡Feliz Día del Veterinario a todos los colegas que cada día cuidan, luchan, acompañan y honran esta vocación!