29/12/2019
Ser mamá de un específicamente de un o es una de las responsabilidades más grandes que me han tocado como mamá. Al ser una de " las 10 razas más peligrosas del mundo" mi chamba primero fue educarlo con paciencia para que respetara su jerarquía en casa y en la calle. Baco va a cumplir 2 años, y mi chamba sigue, ahora en educar a las personas que ningún perro es peligroso. El peligro real es el dueño y los miedos que este pasa a través de la correa: el temor al ataque y los prejuicios que vemos en estos perros. Debo confesar que nunca pensé tener un terrier, que también llegué a juzgar y tenerle miedo a los luego de un ataque que sufrí a una semana de dar a luz a mi hija humana, luego gracias a .aranguren.18 y su esposo entendí que el problema nunca fue el perro ni la raza sino su crianza y que ser dueño de un perro imponente nos pone en una posición de mucha humildad y responsabilidad que es difícil asumir. Lo digo a un par de días que Baco fuera atacado y cuando lo cuento la gente se ríe de esto, de que se escapa del ataque, que llora cuando lo muerden; veo sus dientes y creo que si él quisiera lo habría matado de un mordisco y en esa situación nadie estaría riendo, mi Baco es noble, humilde y cariñoso, es difícil asumir esto en el ego, para él y para mi, pero creo que la vida me lo puso en el camino para enseñar que la humildad va por encima de todo, incluso de su tamaño y el mio