05/08/2026
Hoy a las 5:50 a. m. el corazoncito de Huesitos dejó de latir. Se fue de este mundo que, lamentablemente, fue demasiado cruel e indiferente con él.
Lo encontramos hace apenas unos días: estaba tan débil que apenas tenía fuerzas para mantenerse en pie. Lo traje a casa, lo cobijé y lo cuidé con el alma. La Dra. Yesi le trajo latitas recovery, Cokos Pets nos donó un suplemento vitamínico, y luchamos por él con sueros y medicinas. Hicimos todo lo humanamente posible, pero su cuerpecito estaba agotado, profundamente herido por tantos meses de olvido y abandono. Simplemente ya no pudo más.
Tenía apenas entre 9 y 11 meses de vida, toda una vida por delante, pero pesaba lo de un gatito de 4 meses. Nunca conoció el calor de un hogar ni la bondad de una caricia... hasta estos últimos cuatro días.
Aunque su tiempo aquí fue corto, Huesitos no se fue solo. Conoció lo que es tener una familia. Durmió en una camita suave y cálida, comió todo lo que su cuerpo le permitió y volvió a ronronear, quizás por primera vez en toda su vida. Dio su último respiro como merecía: abrazado, cobijado y recibiendo amor en su cabecita.
Hoy tengo el alma rota en mil pedazos. Me duele en lo más profundo no haber llegado antes. Pero el abandono humano no da tregua: solo me queda secarme las lágrimas y sacar fuerzas de donde no las hay para atender el siguiente caso... un gatito herido de su ojo, otra víctima más de la crueldad y la indiferencia de las calles.
Por favor, se los ruego de corazón: esterilicen a sus mascotas y a los animales de la calle. Esta cadena de dolor nunca se va a detener si seguimos permitiendo que nazcan para sufrir. De bebés todos los aman, pero al crecer los desechan como si su vida no valiera nada. La vida de cada uno de ellos importa.
Descansa en paz, huesitos bebé. . 🐾🕊️✨