25/01/2026
Hoy nuestro corazón está roto.
Nos duele el alma al despedirnos de Scooby, un perrito que no solo fue parte de nuestra estética, sino parte de nuestra vida y de nuestro corazón.
Scooby era ternura pura. Era dulce, juguetón, siempre buscando caricias en su pancita, siempre regalando besos, siempre moviendo su colita con una alegría que contagiaba. Tenía esa mirada que hablaba sin palabras, esa forma tan suya de demostrar amor que hacía imposible no encariñarse con él.
Fue un perrito adoptado, pero más que eso, fue un perrito elegido por el amor. Dio todo de sí a su mamá, a su familia y a nosotros. Nos regaló momentos que quedarán grabados para siempre: sus juegos con la correa, sus besitos inesperados, su forma tan hermosa de pedir atención, su nobleza infinita.
Hoy su corazoncito ya no resistió y dejó de latir, pero su amor jamás se irá. Scooby vivirá siempre en cada recuerdo, en cada rincón de nuestro espacio, en cada perrito que entre y nos recuerde su dulzura, en cada caricia que demos pensando en él.
Gracias, Scooby, por tanto amor, por tu lealtad, por tu ternura, por tu luz. Gracias por enseñarnos lo que es el amor incondicional, ese que no se rompe ni siquiera con la muerte.
Descansa en paz, angelito de cuatro patitas.
Te amamos hoy, mañana y siempre. 🤍🐶✨