25/05/2026
🚨Juticia para "El Negro"
La tarde del sábado 23 de mayo de 2026, en el fraccionamiento Hacienda Sotavento, en Veracruz, un perro conocido por todos terminó muriendo de la forma más cruel posible.
Le decían “El Negro”.
Era un perro comunitario. De esos que muchos vecinos alimentan, saludan y conocen desde hace tiempo. Un animal que caminaba entre las calles del Andador Río Valle Nacional como parte del lugar.
Pero esa tarde… todo terminó frente a decenas de personas.
Según los testimonios, un hombre adulto mayor atacó a “El Negro” con un cuchillo después de que el perro se le acercara o intentara reaccionar hacia él.
Primero lo hirió en una pata.
Después vino la puñalada mortal en el abdomen.
El perro intentó arrastrarse mientras agonizaba desangrándose frente a vecinos que trataban desesperadamente de ayudarlo.
La escena dejó en shock a familias enteras.
Mujeres llorando.
Niños viendo cómo el perro que conocían moría en plena calle.
Y una indignación que rápidamente explotó en todo el fraccionamiento.
El presunto agresor se refugió dentro de su domicilio, pero la tensión creció tanto que vecinos terminaron sacándolo por la fuerza entre gritos de:
“¡Justicia para El Negro!”
“¡Asesino!”
Algunos intentaron golpearlo antes de que intervinieran elementos de la Policía Estatal y Naval.
También acudió personal del Ayuntamiento de Veracruz, incluyendo a la regidora Adriana Muñoz Cabrera y personal de la Dirección de Salud y Protección Animal, por instrucciones de la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo.
El hombre fue detenido y puesto a disposición de la Fiscalía Regional de Justicia y de la FEDAICA, la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y Contra los Animales.
Durante un operativo dentro de la vivienda del señalado, autoridades rescataron cuatro perros que permanecían bajo su resguardo. Todos fueron trasladados al Centro de Salud Animal para revisión veterinaria.
Además, se reportó un quinto perro desaparecido.
Hoy, el caso de “El Negro” volvió a encender algo que muchas personas llevan tiempo denunciando.
¿Cuántos casos más tienen que pasar para que las leyes realmente castiguen este tipo de crueldad?