15/06/2026
Qué rápido pasa el tiempo y cuánto echo de menos poder compartir la montaña con Oso. El año pasado, tras la primera travesía perperrecha que hice, se fue el mismo día de llegar yo a casa. En la charla final, uno de los perperrechos me dijo, al verme triste, que esto que veían mis ojos era el legado de Oso.
Es, sin duda, la actividad más cansada, frenética, compleja e ilusionante para un educador canino. No solo debes trabajar, debes superar tu cansancio, estar con una sonrisa, preocuparte de tu bienestar para poder cuidar no solo al grupo de perros que vienen, sino también a las personas. Que en esta segunda edición vinieron, además, muchas personas solas.
Hacer una travesía de 4 días en Pirineos por primera vez en tu vida ya es complicado, pero si encima le sumas llevarte a tu perro, lo duplicas. Porque tus preocupaciones no van únicamente a uno mismo, sino a ese ser por el que haces lo que haces.
Os dejo unos momentos de la segunda travesía perperrecha, la cual empecé con mucho dolor dentro de mí, porque, de manera inevitable, me recuerda a Oso, a mi vuelta tras la primera en mi coche, solo, llorando. Sin saber si iba a llegar a despedirme de él. Pero la acabé con mucha alegría e ilusión por haber visto a tutores valientes con sus perros, que hacen lo que hacen por ellos. El tiempo pasa rápido. Disfruta de tu perro.
Espero que estas imágenes te transmitan todo el amor posible para que se lo des a tu perro.