05/07/2026
Hoy queremos compartir una situación que nos ha dejado muy tristes, no para señalar a nadie, sino para recordar la enorme responsabilidad que supone adoptar un animal.
Hace aproximadamente un mes, un gato de nuestra asociación fue adoptado. Apenas un día después, se escapó de la vivienda. Desde ese momento difundimos su desaparición, pedimos ayuda y vivimos semanas de incertidumbre, esperando que apareciera.
Por suerte, después de casi un mes, una vecina consiguió localizarlo y ponerlo a salvo. Para nosotras fue una noticia maravillosa.
Sin embargo, el adoptante ha decidido devolver al gato porque teme volver a pasar por una situación similar y, además, ha solicitado la devolución de la tasa de adopción.
Queremos recordar que la tasa de adopción no es el precio del animal. Esa cantidad se destina a cubrir los gastos veterinarios (vacunas, desparasitación, identificación, etc.) y, tal y como figura en el contrato de adopción firmado por ambas partes, no es reembolsable.
Lo más importante para nosotras es que Calcetines está vivo y va a tener una nueva oportunidad con una familia que pueda ofrecerle un hogar seguro y comprometido para toda su vida.
Ahora se encuentra en su acogida donde están tratando sus traumas y dándole el amor y mimos que corresponde para que no vuelva a pasar ningún in****no. Por lo que hasta que no esté preparado no estará en adopción obviamente .
Adoptar no es una prueba ni una decisión temporal. Es asumir una responsabilidad que puede durar muchos años y tomar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del animal desde el primer día.
Gracias, como siempre, a todas las personas que nos ayudan a buscar, difundir y dar una segunda oportunidad a nuestros animales. Sin vosotros, historias como la de Calcetines no tendrían un final feliz.