26/08/2026
Al principio huía incluso de una salchicha.
Así que dejé de intentar acercarme a él y cambié completamente la estrategia.
Empezó a observar lo que hacíamos con otros perros y, poco a poco, descubrió que conmigo no pasaba nada malo.
No le obligué. No le perseguí. No le forcé.
Le di tiempo para aprender mirando.
Y cuando decidió acercarse por sí mismo… ocurrió esto. ❤️🐶
A veces, para ganarte la confianza de un perro, lo mejor que puedes hacer es dejar de pedírsela.
¿Tú también habrías utilizado esta estrategia?