28/07/2026
No es el día de la despedida.
Es cuando descubres todos los “nunca más”.
Nunca más escuchar sus pasos acercándose.
Nunca más sentir su respiración mientras duerme.
Nunca más abrir la puerta y verlo correr hacia ti.
Son pérdidas pequeñas… pero llegan todos los días.
Y, sin darte cuenta, entiendes que el silencio también puede doler.
Con el tiempo comprendí algo que me ayudó a seguir adelante.
Aunque Benita ya no pueda volver a estar físicamente conmigo, el amor que sembró sigue viviendo en todo lo que soy.
El duelo cambia de forma, pero el amor permanece.
🤍 Si alguna vez has perdido a ese compañero que era parte de tu familia, ¿cuál es ese “nunca más” que más extrañas?
Te leo. 🐾