Desde que Eihei llegó a la familia, el trato era que ella tendría como máximo 2 camadas y luego la castraríamos para que pudiera irse con Natasha a la universidad. La idea de las 2 camadas era para que yo pudiera quedarme con un cachorro de esa adorable perra, y poder regalarle un cachorro a aquellos amigos que se habían enamorado de la raza pero que no podrían pagar el precio que valen estos perr
os. Una conocida de un grupo proteccionista de Plottier nos comentó que ella conocía a alguien que tenía un macho akita. Ella hizo el contacto con esa persona en cuestión, y así conocimos a Taichi y su familia. La dueña de Taichi era una apasionada extrema por los akitas inu, y era –a mi entender en ese momento- una experta en cuestiones de líneas de sangre. Es una persona que lee cuanto material encuentra sobre la raza, pasa horas y días leyendo los pedigrees de los perros que le interesan y soñaba con poder algún dia tener un criadero de la raza. De Valeria (la dueña de Taichi) aprendí un montón, aunque debo reconocer que no he sido la mejor alumna…
Al principio de esta historia, creíamos que criar perros de raza era simplemente tener una pareja (o una hembra), hacer el cruce, y vender los cachorros al mejor precio posible diciendo que “son de raza”. Con Valeria descubrimos la amplitud de lo que la crianza de una raza implica, inclusive el simple hecho de que había que crear un criadero ante la FCA para poder criar debidamente y que los hijos de los perros cruzados tuvieran el respaldo de una institución internacional. Hicimos todos los trámites pertinentes y creamos el criadero con un nombre japonés… Desconocíamos (y aún lo hacemos) el idioma japonés, asique recurrimos a un traductor automático on-line, y el resultado fue un tanto diferente al planeado, pero de todos modos es un bello nombre para un criadero. El nacimiento de la camada TAICHI x EIHEL hizo que nos enamoráramos más aún de la raza, y el ver a AIKA crecer y convertirse en una magnífica perra me convenció definitivamente de empezar a criar. Y así fue como nos iniciamos en el mundo de la cinofilia del Akita Inu...